miércoles, 11 de febrero de 2026

manifestando un futuro en la capital británica

este fin de semana estuve en londres con mi novio. como todo lo que hago, fue un viaje de bajo presupuesto: tres días y medio, dos mochilas bajo el asiento del avión y una noche en el aeropuerto, porque ¿para qué pagar una noche más si tu vuelo de vuelta sale a las seis de la mañana y en verdad dormir en el suelo del aeropuerto de stansted no es tan mala idea? por supuesto que lo fue. pero aquella sensación de la que hablaba hace no mucho, la que me da en las estaciones de buses cuando pienso en cuál será el destino de todas las personas que están allí, volvió a mí durante aquellas ¿tres? ¿cuatro horas? que pasé tirado en el suelo, y de repente empatizaba con los cientos, miles de desconocidos que habían tenido la misma mala idea que yo y que estaban sufriendo las consecuencias el mismo día a la misma hora. me pregunto qué vuelos habrán cogido.

yo con londres tengo algo. no sabría decir el qué. ya llevaba llamándome la atención toda la vida, pero no fue hasta septiembre de 2022 que lo entendí. tres semanas estudiando en un pueblo muy pequeñito, al lado del sur de londres, oxted. de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. ni siquiera fui tanto a londres, lo cierto es que al tener que ir a clase sólo podíamos ir los fines de semana. pero esos pocos días me bastaron para saber que esa ciudad era para mí. no sé qué es lo que tiene londres que engancha tanto. desde luego no son sus calles sucias... pero quizá es ese transporte público que funciona tan bien, no como aquí. ¿qué más da perder el metro si el siguiente pasa en tres minutos? quizá es lo multicultural de todos su barrios, el no sentirte nunca un extranjero a pesar del idioma, porque desde luego que no eres el único.

el otro día, mientras miraba las vistas desde el tower bridge pensé que lo que realmente me llama es el hecho de que sea un lugar tan gigante, casi infinito, con tantos rincones y tantas cosas por descubrir y hacer. necesito mudarme a londres en algún punto de mi vida y caminar, descubrir cada esquina y cada detalle, a pesar del miedo que me da en realidad vivir en una ciudad tan masivamente gentrificada. no es como si vigo no fuera por el mismo camino... y casi es peor, porque vigo no es ni un octavo de lo grande que es londres. ¡y eso que en teoría es la ciudad más grande de galicia! pero tan grande no será si en casi veinte años de vida ya me la conozco prácticamente entera. joder, eso es lo que quiero: conocer londres tan bien como conozco vigo. total, este sitio ya lo tengo muy visto; su gente, sus calles, sus bares, sus cuestas. no echaría de menos la lluvia, porque a juzgar por este invierno, llueve mucho más aquí que en inglaterra. leí el otro día que galicia actualmente es el lugar en el que más está lloviendo de todo el planeta, pero no sé si es verdad. en fin. lo único que echaría de menos serían las vistas preciosas que tenemos aquí; londres no tiene las islas cíes, no tiene nuestros montes y no tiene nuestras playas. tampoco tiene el sireno, pero eso es un punto a favor de ellos. preferiría que nosotros tampoco lo tuviésemos. 

londres es bonito de una forma diferente. a mí es que me vuelve loco cualquier ciudad con mucha historia, me gustan los sitios en los que han pasado cosas. y si inglaterra no es de los países del mundo con más historia, entonces no sé cuál lo es. desde luego isr*el no. londres es una ciudad con mucho que contar, supongo que por eso me llama tanto y me da ganas de conocerla entera, de saberlo todo sobre ella. como si fuese mía. me gusta ir por cualquier callejuela y encontrarme de repente con una placa que me cuente algo que pasó ahí hace 200, 70 o 50 años. porque es eso: en londres (bueno, en inglaterra en general) han ocurrido muchísimos sucesos históricos, y de alguna manera siguen ocurriendo. al fin y al cabo, es una de las grandes urbes del mundo. y mola que puedas encontrarte con una placa, un cartel, algo, que te hable de algo que pasó hace no mucho, porque te recuerda que la historia sigue escribiéndose. se ve mucho si hablamos de música; inglaterra, a otra cosa no sé, pero a música no les gana nadie. la mejor música de la historia se ha hecho en el reino unido. y que les den a los estadounidenses. hay miles de sitios relacionados con la historia de la música que son super interesantes, y nada de eso fue hace tanto. por eso mola.

la primera vez que fui a londres, en 2022, me compré mi primer vinilo. revolver, de los beatles, mi disco favorito suyo. la segunda vez, al año siguiente, fui al abbey road. también quería ir a la casa donde vivió damon albarn en su infancia, pero está a tomar por culo del centro y no pude. ¿cómo no va a ser londres mi ciudad favorita si me encanta la música? no estaría mejor en otro sitio. para mí no existe otro sitio. estoy destinado a vivir ahí. yo ya me siento local. el otro día caminaba por esas calles larguísimas y pensaba en que algún día eso no sería turismo, sería un día normal yendo a hacer la compra. mientras eso no sea así, seguiré yendo a londres todas las veces que pueda y llevándome conmigo a todos mi seres queridos, enseñándoles cada rincón que conozca, para estén familiarizados cuando vengan a visitarme en un futuro. seguiré cogiendo los vuelos más baratos que encuentre, con la esperanza de que un día me quede allí el tiempo suficiente para poder facturar maleta. seguiré subiéndome a la parte de arriba de los double decker buses, como decían los smiths. seguiré llevándome la digicam para hacer fotos de las calles y de la gente, porque en una ciudad tan grande como londres, nunca vas a ver la misma cosa dos veces; pero ojalá la gente de londres me vea a mí más de dos veces por allí.

domingo, 1 de febrero de 2026

¿tener un blog y ser feliz son incompatibles?

siento haber desaparecido un poco. llevo algo más de medio mes sin escribir nada, me siento casi como si hubiese abandonado a un hijo... lo cierto es que no he estado escribiendo nada, no porque no quiera, claro; yo siempre estoy pensando movidas. sino porque no he tenido tiempo. todos estos últimos días los he tenido llenos de distracciones. hace poco hablaba de cómo con el paso de los años había aprendido que en la vida no siempre tienes un montón de cosas que hacer y que a veces tienes que aburrirte y aprender a pasar tiempo contigo mismo. irónicamente, después de publicar eso la vida no ha parado de darme interacciones sociales. no me quejo, no me vienen mal; pero me preocupa que todas estas distracciones hagan que deje de pensar. no hay que dejar de pensar. nunca. pero ¿porque es cuando soy más "infeliz" que más cosas se me ocurren para escribir? ¿será que escribir me hace daño? cuando estoy muy feliz no lo hago. pero a mí escribir me encanta, no quiero dejar de hacerlo. pero no quiero ser infeliz. si tan solo supiese escribir sobre cosas felices y no fuera una persona tan melancólica, tan nostálgica...

ayer fui al cine. hacia casi un año que no iba. ¡wow! ¿cómo puede ser tan cara la cultura? y ¿cómo puede ser que me gusten tanto las pelis y que las vea con tan poca frecuencia? soy un cinéfilo de mentira y deberían banearme de letterbox. pero es que es verdad, casi nunca veo pelis y no entiendo por qué. ¿será también por falta de tiempo? no lo sé. y eso que me encanta la sensación de salir del cine después de ver una peli muy buena, de esas que te cambian la vida, que hasta te dan ganas de ser como el personaje. eso fue lo que me pasó ayer con marty supreme. no lo de querer ser como él, porque el tío es un imbécil, digo que la peli es tan buena que me han dado ganas de jugar al pingpong. aunque no sé si se me daría especialmente bien.

también me ha recordado por qué llevo queriendo dedicarme al mundo audiovisual toda mi vida. tengo ganas de crear cosas, en general, pero siento que no estoy haciendo nada por cumplirlo. siento que me propongo mil cosas y nunca hago nada. ¿os acordáis del propósito de año nuevo de dejar de morderme las uñas? pues he fallado. supongo que seguiré intentándolo. tengo todo el año. malo será. también quiero hacerme el piercing de la ceja, y varios tatuajes. hoy estuve pensando cuáles y dónde me los haría, pero ni siquiera eso tengo claro. no tengo nada claro. me siento tan raro que hasta me he quitado el septum sólo porque pensé que ya no me queda tan bien como cuando tenía dieciséis años. quizá me lo vuelvo a poner. no sé. quiero tatuarme con tinta de colores. quiero tatuajes en rojo, en verde, en morado, en azul. en azul sobre todo. últimamente es mi color favorito. el azul eléctrico, en concreto. me dice muchas cosas. pero ay, tengo tantas ganas de tener tatus de colores que me preocupa un montón ser alérgico, porque al parecer muchísima gente lo es, y yo no soy alérgico a nada, así que por estadística seguro que me toca. en realidad creo que soy alérgico al kiwi. pero me da igual. me gustan tanto los kiwis que me los como aunque me pique muchísimo la lengua.

ya que hablo de tatuajes, hay otras dos cosas. la primera es que en realidad me da mucho miedo tatuarme, porque duele mucho. a ver, no, pero a mí me duele mucho porque tengo el umbral del dolor muy bajo. además, nunca he experimentado tatuarme en un estudio, entonces no sé cuánto duele. y no me gusta llorar delante de gente que no conozco. ¿y si lloro? la única experiencia que conozco es la de un ex tatuándome a handpoke en el suelo de su cuarto a las tres de la mañana. y eso dolió horrores. ¿a máquina dolerá más? todo me preocupa. pero necesito pintarrajearme todo el cuerpo, joder. no sé. ya veré.

la otra cosa es que con todo este rollo pensé: ¿y si me compro una máquina y aprendo a tatuar? pros: podría tatuarme a mí mismo, tardar el tiempo que sea necesario, llorar todo lo que quiera, retocármelos si hace falta y hasta podría tatuar a mis amigos o incluso sacarme un dinerillo tatuando a peña. contras: siento que se me daría fatal y me pondría muy nervioso y la cagaría un montón. y la verdad es que no quiero cagarla, más que nada porque son cuerpos de otras personas, ¿quién soy yo para intervenir en ellos? me parecería loco que alguien se dejara tatuar por mí sabiendo que puedo hacerlo mal y que la prueba de ello quedará para siempre en su cuerpo y en mi conciencia. pero nadie nace aprendido, ¿no? tal vez podría aprender. sería guay. o no. o quizá debería seguir dedicándome a escribir movidas y ya. o callarme. no sé.

si abro mi negocio de tatuajes os aviso para quien quiera pedir cita, supongo. ojalá no desaparecer otro mes entero. ojalá no me sienta tan bien como para que no se me ocurra nada sobre lo que escribir, pero ojalá no me sienta tan mal. un término medio tirando a bien yo creo que va guay de momento.

martes, 13 de enero de 2026

cuando un sitio del pasado se convierte en una silla eléctrica, y cuando deja de serlo

me parece muy bonita la intimidad de tener un sitio especial con otra persona. me refiero a los "donde siempre", lugares que frecuentas mucho con alguien que es especial e importante para ti con quien ya has llegado a ese punto de una relación en la que tenéis sitios, espacios, entornos que ya se hacen vuestros y de nadie más, incluso si hay más gente en ellos. me gustaría, sin embargo, que no fueran un arma de doble filo. porque ¿qué pasa cuando la conexión entre esas dos personas se rompe? ¿quién se queda con la custodia de ese sitio ahora?

yo, por suerte o por desgracia, he tenido muchos "sitios especiales" con diferentes personas. amigos, parejas, ¿qué más da? es igual de doloroso perder a un amigo que a un novio, a veces incluso más, aunque todo el mundo opine lo contrario. a nadie le gusta pararse a pensarlo demasiado porque saben que no es cierto. en fin. que he tenido muchos. y que tantos sitios sean "tu sitio" con otra persona es bonito, sí, hasta que todo se acaba y te das cuenta de que lo único que has hecho es coleccionar minas terrestres, y que ahora no puedes moverte porque cualquier paso en falso hará que todo salte por los aires. de repente una ciudad entera se convierte en una mazmorra llena de trampas, y esas trampas son recuerdos, y los recuerdos te ponen ansioso y te dan náuseas, escalofríos y mareos que, quieras o no, te dejarán en evidencia. y no sé si es peor hacerlo delante de esa persona en ese sitio que tenías intención de evitar, o avergonzarte tú sólo al entrar ahí y casi convertirte en un murciélago, diminuto y frágil, desmoronándote solo mientras la gente ve como te chocas repetidamente contra el cristal, tratando desesperadamente de escapar de ahí lo antes posible para no humillarte más, mientras todo el mundo se gira a mirarte y se ríen, todos se ríen y te señalan con el dedo y cuchichean. es posible que esa segunda opción sea la peor, porque de todas formas la persona a la que intentas evitar probablemente ya te ha hecho sentir humillación antes.

ayer fui a uno de estos lugares, uno al que solía ir mucho con un grupo de personas de los que gracias a dios ya no sé nada. y aún así, pese a no saber nada, a veces pareciera que siguen ahí, como una mosca zumbando detrás de mi oreja. honestamente solía prestarle más atención a ese zumbido de la que me gustaría admitir, pero hace ya bastante tiempo de eso; desde hace un buen rato solo escucho el silencio de una paz que sólo te da el rodearte de buenos amigos. y cuando ese zumbido vuelve de repente, porque esta ciudad es diminuta a pesar de sus larguísimas distancias, lo ignoro y ya está. no era tan difícil al final. pero al principio se hace tan cuesta arriba...

la cosa es que creo que ayer curé algo dentro de mí. una herida que estaba tan, pero tan profundamente dentro de mi cuerpo que ya ni siquiera me acordaba de habérmela hecho. pero parece que ahí estaba. no me considero una persona valiente, pero supongo que algo me poseyó ayer para decidir llevar ahí a nuevos amigos, personas que ni siquiera sabían de la existencia de este sitio. supongo que es lo que me sale hacer siempre: cuando quiero mucho a alguien siento la necesidad de enseñarle todo mi mundo, todo lo que se ha perdido antes de aparecer por casualidad en mi vida. ¿no es lo que hace todo el mundo? quizá no. no sé. pero el caso es que fui, y por primera vez en más o menos dos años, no se sintió como si me estuviesen apuntando con un arma todo el rato. y no voy a decir que no me estuviese comiendo vivo la ansiedad antes de ir, porque estaría mintiendo. pero no había ninguna silla eléctrica esperándome allí. no había nada. no pasaba absolutamente nada. estaba acompañado de buenos amigos, riéndome mucho, tranquilo. no pasé por ningún tipo de psicosis. debo decir que se me hizo bastante extraño.

no exagero cuando digo que hay sitios de esta ciudad a los que todavía no soy capaz de ir, porque muchas veces vivir aquí se siente literalmente como si me estuviera persiguiendo un león. por eso cuando no estoy aquí estoy mucho más tranquilo. pero es mi ciudad, no puedo escapar de ella porque siempre va a haber algo que me ate a este puto sitio, sea lo que sea. que la vida haya decidido ponerme a gilipollas, llamémosles por lo que son, en mi camino no quiere decir que no me haya encontrado y vaya a encontrarme con gente que caminaría conmigo incluso si no les digo a dónde voy. no pueden seguir atormentándome y jodiéndome sitios y experiencias personas de las que ya no sé absolutamente nada y que no podrían ser más insignificantes para mí ahora mismo, joder, no puede ser. 

voy a ir a estos sitios lo más recurrentemente posible, con quien sea. que sea mi presencia la que atormente a otra persona, a mí dejadme en paz. ya no oigo zumbidos. probablemente volveré a oírlos en un futuro, pero porque tendré acúfenos, porque estudio sonido y me voy a quedar sordo dentro de poco. y si me tengo que sentar en la silla eléctrica me sentaré, y que me manden las descargas que quieran. me da igual. ¿después de todo esto? mi cuerpo aguanta eso y mucho más.

domingo, 11 de enero de 2026

empatizando hasta con las estaciones de buses

es domingo y estoy en la estación de buses de coruña esperando mi bus a vigo. sale a las 20:00, pero yo si no llego una hora antes a todas partes parece que me voy a morir o algo. en fin. pienso mucho en las estaciones de buses y de trenes, y en los aeropuertos, porque son sitios que la gente usa para llegar a otros sitios. me dan un poco de pena. ¿se sentirán utilizados los aeropuertos? aunque yo no estoy en ningún aeropuerto ahora mismo. ¡quién me diera! el caso es que pensar en esta estación de buses me hace ser super consciente de repente del hecho de que cada persona tiene su vida. lo cual es evidente, claro, pero es como que de repente me golpea de lleno esa sensación rara que leí el otro día que al parecer tiene un nombre en inglés. voy a buscarlo.

sonder: the awareness that other people all have their own complex set of feelings and experiences”. así decidió definirlo alguien en inglés. básicamente, la consciencia repentina de que no eres el main character, de que el resto de la gente en el mundo no son actores ni nada así, sino que tienen sus propios cerebros y pequeños pensamientos, y preocupaciones, y sueños, e incluso vidas enteras de las que no tienes ni idea porque para ti son sólo desconocidos que ves por la calle, pero la cosa es que tú eres exactamente lo mismo para ellos. dicho así quizá mola un poco, porque me encanta no saber nada de nadie y que nadie sepa nada de mí. pero al mismo tiempo me encantaría poder saberlo todo sobre todo el mundo, todo lo que piensan y viven y sienten. no en plan cotilla, o quizá sí…

pero vaya, que el sonder este lo estoy sintiendo bastante ahora mismo. y joder, tengo las manos heladas. es que es fácil saber a dónde va toda esta gente, no hay más que ver a qué autobús se suben para hacerte una idea. pero, ¿qué harán al llegar? ¿irán a casa o estarán yéndose de casa? ¿a quién irán a ver? ¿a sus padres, a su pareja, a sus compañeros de piso? ¿y por qué irán? sus motivos tendrán, claro, pero yo no puedo evitar preguntarme todas estas cosas que no me incumben en absoluto porque no me debería incumbir ninguna vida que no sea la mía.

y ¿cuando yo me suba a mi bus? ¿alguien se preguntará a dónde voy yo? ahora ya ha pasado un rato, hasta me he encontrado con un compañero de clase, y estoy sentado en el bus. es más, ya hemos salido de la estación. ahora que mi bus ya no está, ¿alguien me echará de menos? ojalá que sí. yo también me encariño de desconocidos solo porque me parecen majos a veces. pero bueno, ya es de noche. son las ocho de la tarde y ya es de noche. me parece horroroso, odio el horario de invierno, pero de todas formas dedicaré todo el viaje a mirar por la ventana escuchando música y luciendo misterioso. si alguien se atreve a sentarse a mi lado soy capaz de morderle.

es curioso que un autobús me transmita tanta hostilidad y tanta paz al mismo tiempo. la hostilidad viene porque en cualquier momento alguien podría sacar una pistola y secuestrarnos a todos. nada asegura que al conductor no se vuelva loco y estrelle este autobús ahora mismo. la paz viene porque todos los que estamos aquí confiamos en que nada de eso va a pasar. durante las dos horas y media de trayecto hasta vigo, dejamos de ser desconocidos y formamos una relación algo más estrecha. no es como lo de las lavanderías que decía hace poco, es más formal. como un acuerdo colectivo de que no vamos a empezar a matarnos y comernos vivos los unos a los otros, sino que cada uno llegará a su destino sano y salvo.

pero ¿qué nos lleva a confiar tanto en el resto de personas de este autobús? ¿qué nos lleva a creer que vamos a llegar enteros a casa? yo creo que es el sentimiento de humanidad que se respira en este vehículo sin ventanas. el sonder otra vez. que no soy el único, que a todos de repente nos golpea la sensación de que cada una de estas personas vive su propia realidad y tiene sus propios problemas, pensamientos, aficiones, sueños, sentimientos. hay tantas vidas vividas en este bus. unas más largas que otras, pero todos estamos experimentando el estar vivos, probablemente por primera vez. igual algunos no. igual algunos ya llevan varias vidas, como un gato. no hay manera de saberlo. no creo ni que ellos mismos lo sepan. ¿y si yo también he vivido varias vidas diferentes antes de esta?

ahora ya me he metido yo solo la paranoia en el cuerpo y estoy completamente convencido de que cuando menos me lo espere el conductor va a estrellar el bus contra la estación de santiago. honestamente, yo también lo haría. espero que no pase, de todas formas. me gustaría llegar sano y salvo a mi casa, que mañana tengo clase.

miércoles, 7 de enero de 2026

sobre el hacerse compañía a uno mismo y el decirle a tus amigos que los quieres

hasta hace relativamente poco me había pasado toda mi vida pensando que era extrovertido. fue bastante sorprendente para mí descubrir que en realidad, no lo soy en absoluto. todo lo contrario. soy MUY introvertido, de hecho. lo que pasa es que toda mi vida hasta hace nada mi entorno en general me había percibido como una persona super sociable, y hasta yo mismo me autopercibía de esa manera, entonces cuando alguno de mis amigos asume que soy extrovertido se me hace rarísimo. porque sí, se supone que debería serlo. es lo que he sido durante gran parte de mi vida. pero no lo soy para nada. ¿por qué ya no lo soy? ¿por qué ahora me cuesta tanto socializar si cuando era más pequeño hablaba con todo el mundo?

me importa tanto y a la vez tan poco la opinión ajena. hablar con gente que no conozco mucho es algo que me cuesta un montón porque siento que soy una persona muy... incómoda. como que hay ciertas interacciones sociales que me cuestan muchísimo, por ninguna razón aparente. si a mí nada de esto me costaba antes, ¿¿¿¿¿por qué ahora es todo tan difícil????? ojalá poder volver a hacer amigos como cuando era un niño, simplemente preguntándole a la otra persona: "¿quieres ser mi amigo?". no entiendo en qué momento permitimos como sociedad que eso esté mal visto. a mí me encantaría conocer a la gente así.

creo que mi círculo cercano me percibe como una persona extrovertida porque es lo que aparento ser. por supuesto que cuando estoy con mis amigos soy extrovertido, son mis amigos, sólo jodería... a mí me encanta estar con ellos porque, además de que los quiero y esas cosas, me hacen sentir que quizá tan raro no soy. ni tan raro, ni tan cerrado, ni tan introvertido como pienso. es fuerte cómo un grupo de personas pueden hacerte cuestionarte la percepción que tienes de ti mismo. si me quieren tanto, será que algo bueno tendré, ¿no? qué suerte. tener amigos es genial. tener buenos amigos, me refiero. porque también he tenido amigos de mierda. pero bueno, en la vida tiene que haber de todo, supongo. 

tener un buen grupo de amigos te cambia para siempre, llegue cuando llegue. que haya tanta gente en el mundo y aún así te elijan a ti es muy bonito. últimamente me he dado cuenta de que la gente ya no le dice a sus amigos que los quiere. que es muy cringe, dicen. ¿desde cuándo demostrar amor es cringe? la sociedad nos ha metido a todos en la cabeza que sólo se le puede decir "te quiero" a tu pareja, y me molesta porque eso sencillamente no es verdad. yo a mis amigos les digo que les quiero todo el puto día. quizá soy hasta pesado, pero ¿por qué me lo iba a guardar para mí? les digo que les quiero igual que se lo digo a mi novio porque yo quiero mucho a mi gente en general. y guardármelo me parece incluso feo, como faltarme el respeto a mí mismo y a ellos. creo que la gente debería valorar más las amistades, decir "te quiero" mucho más de lo que lo dicen, ser cringe (si tanto cringe da expresar amor, al parecer). me tiene harto lo de monogamia o bala y sus muertos. ¿qué tendrá que ver una cosa con otra? ¡¡¡¡¡dile a tus amigos que los quieres mucho y ya está!!!!!

tener buenos amigos también me hizo darme cuenta de otra cosa: que me encanta estar solo, aunque suene bastante irónico dicho así. lo cierto es que yo hasta hace unos años tenía un miedo gigante a estar solo. por esa época en la que me autopercibía extrovertido, sí. y este miedo era tan grande que me ponía tristísimo cuando ninguno de mis amigos podía sacarme de mi casa. como si no pudiera salir yo solo, o simplemente quedarme ahí y pasar tiempo conmigo mismo. supongo que en aquel momento me daba demasiado miedo quedarme a solas conmigo mismo. tenía miedo de lo que mi cabeza pudiera decirme. nada bueno, desde luego. 

así que desde hace un tiempo he aprendido a existir por mí mismo y a no necesitar gente a mi alrededor todo el rato, aunque en ese momento de mi vida pensara que me iba a morir si no estaba todo el día acompañado y fuera de mi casa. qué decir, me gusta la atención. también es verdad que solía gustarme más de lo que me gusta. pero al final descubrí que puedo simplemente existir y ya, que no todos los días son una performance. que mis amigos siguen ahí para mí aunque no nos veamos todos los días porque me quieren, que nadie me odia, que hay mil cosas que hacer fuera de mi habitación, pero también dentro de ella, porque al final no es más que la materialización de mi mente. y yo solía odiar mi mente, la verdad. pero ahora más que nunca me gusta estar dentro de ella. es divertida.

me gusta pasar tiempo solo. quiero pasar más tiempo solo. quiero ir al cine, a comprarme ropa, a dar paseos, a sacar fotos, a la playa, a comer a un restaurante; todo por mi cuenta, solo. quiero acompañarme a comprar el pan. no soy extrovertido, para nada, pero soy un tío interesante con muchas cosas que contar. quiero contármelas a mí mismo, aunque ya me las sepa todas. quiero que mi monólogo interno sea como escuchar un podcast, por mucho que a veces escucharme hablar todo el día se sienta como una tortura medieval.

quiero que mi propia existencia deje de sentirse como un suplicio. ¿conocéis el mito de sísifo? seguro que sí. ¿el del tío que está subiendo una piedra gigante por una montaña eternamente? ese mismo. pues que le den a la piedra. algo parecido dicen los de carolina durante en una canción, creo. me parece que simplemente voy a dejar de empujar la piedra y ya está. me pararé un momentito en el primer valle que encuentre en esta montaña, y estará lleno de flores. y me tumbaré en la hierba a descansar un rato. solo. y ya está.

lunes, 5 de enero de 2026

cuatro años siendo yo

el otro día una persona que no es mi novio mostró atracción por mí y me sentí rarísimo. no en el mal sentido, claro, está bastante bien saber que eres visualmente agradable para el resto de personas fuera de tu relación (porque gracias a dios mi novio me dice que soy guapo todos los días). pero me dio una sensación rarísima, una sensación que siempre me da cuando noto que alguien se siente atraído por mí genuinamente (sobre todo cuando son mujeres heterosexuales) y no como una broma o como un reto. es algo difícil de explicar. no creo que todo el mundo pueda entenderlo. desde luego no todo el mundo puede sentirse identificado, por lo que sea.

entré en la adolescencia siendo considerado una chica (o más bien niña todavía) canónicamente fea. era feo con trece años, no pasa nada por decirlo. el problema es que era demasiado consciente del hecho de que no era la flor más bonita del jardín, y lo exteriorizaba mucho, demasiado, por culpa de la bajísima autoestima que tenía; y eso no sólo no me hacía la flor menos bonita del jardín, sino también la más marchita. se puede ser una flor un poco fea y no vivir marchita, desde luego. pero no era mi caso.

la movida es que crecí, y en algún punto nos confinaron a todos. y fue al estar encerrado en mi casa, al estar tan solo conmigo mismo y mis pensamientos, que me di cuenta de que algo no andaba bien. no estaba encerrado en mi casa, estaba encerrado en un cuerpo ajeno. lo cual tampoco es cierto, pero así lo sientes al principio de todo, cuando sientes que te ahogas bajo una piel que no es tuya, cuando eres incapaz de entender qué te está pasando pero sobre todo, eres incapaz de aceptarte. y cuando no te aceptas, te reprimes. y así lo hice. preferí ignorar el hecho de que los chicos y las chicas que me gustaban nunca me correspondían porque sólo podrían hacerlo si fuera feliz. si fuera yo. si fuera un hombre. que es lo que era de verdad.

dos años. dos putos años de silencio y tortura mental en los que nadie supo nada hasta que en algún punto me armé de valentía y me convertí en mí mismo. seguía siendo feo, pero mucho menos que antes porque podía respirar por primera vez en mi vida. ahí entendí que tu vida no necesariamente empieza cuando naces, sino cuando tú quieres empezar a vivir de verdad. así que podríamos decir que mi cuerpo tiene casi veinte años, pero vivo como tal tan solo llevo cuatro. no está mal, supongo.

la cosa es que esa chica fea que solía ser sigue dentro de mí. no puedo deshacerme de ella aunque quiera. y eso es bonito, porque al final es una versión más de mí mismo que he sido en algún momento. pero a veces me gustaría poder aceptar que puedo atraerle a la gente. que soy guapo, que estoy bueno, que soy atractivo, y que cuando mi novio me lo dice, lo dice de verdad. que no soy un impostor. que este soy yo. que ya no soy feo y que si le atraigo a la gente es por algo. que puedo ser deseado y que de hecho, lo soy. es extraño ser el deseo y no el que desea a veces. es muy difícil para mí ver que alguien puede ligar conmigo solo porque le atraigo y ya está, que realmente ven a un tío bueno más con el que quizá puedan darse unos besos (aunque yo no esté interesado en absoluto). 

entonces, yo quiero mucho a mi yo de trece años, pero... quizá es hora de que vaya desapareciendo, de que coja sus cosas, sus sudaderas enormes, su media melena, sus chistes suicidas; que recoja todo y se vaya. porque este ya no es lugar para ella. su alma no cabe en este cuerpo, ya somos muchos. y necesitamos un poco de espacio para poder movernos, para poder respirar. aunque siga siendo muy poco fotogénico, ya hace tiempo que dejé de ser feo, y no puedo dejar que la baja autoestima de alguien que ya no existe siga controlando mi vida. me limitaré a dejar un ramo de flores sobre su tumba y a seguir. pero ya no puedo seguir cargando con un peso que hace años que no me corresponde.

hoy es 5 de enero y se cumplen cuatro años desde la primera vez que salí del armario con alguien. estoy enormemente orgulloso de ese chaval de quince años que no entendía nada, que lloró tanto, que pasó por todos los pronombres posibles, que rompió relaciones por no dejarse pisotear, que lo pasó tan horriblemente mal y estaba tan asustado y aún así decidió hacerlo, ser él mismo a pesar de todo. porque gracias a ese chaval me convertí en el hombre que soy ahora, y de no ser por él muy probablemente no estaría escribiendo esto. fue tan valiente. no tenía planes más allá de los diecisiete años y aún así aguantó. le debo mi vida entera y todos los días le agradezco por haberlo hecho aún con miedo, por haber seguido adelante a pesar de haberse sentido tan solo y de haberlo pasando tan mal como lo pasó. le agradezco por liberarme y hacerme darme cuenta de que mi cuerpo no es ninguna cárcel, que no estaba encerrado en ningún sitio, que este cuerpo mío no es ninguna maldición sino todo lo contrario. a veces pienso que dios, o quien sea, nos bendijo a las personas trans con estos cuerpos porque no podía quedarse el acto de la creación sólo para él, necesitaba compartirlo con alguien y nos eligió a nosotros. eso no es ninguna maldición. tener la capacidad de crear mi propio cuerpo es un regalo. qué suerte, ¿no?

transicionar salva vidas. felices cuatro años a mí mismo. te quiero.

jueves, 1 de enero de 2026

¿alguna vez te han roto el corazón en una lavandería?

he empezado este año bebiéndome por primera vez lo que se conoce como un porrón, que en contra de la creencia popular (y por desgracia), no es un porro grande. es una jarra con forma extraña, que te hace sentir un poco louis pasteur, la verdad, de la cual tienes que beber de forma también bastante extraña. no me acuerdo que llevaba. ¿vino? con naranja y maracuyá, creo. lo de la maracuyá lo sé fijo, porque sabía igual que la monster de mango. estaba peligrosamente rico, aunque no me subió demasiado. me eché todo por encima, supongo que aún tengo que cogerle el tranquillo. ahora mi bufanda apesta a alcohol. tendría que haberles dicho a mis padres que se la llevaran cuando fueron a la lavandería esta mañana. cuando trajeron la ropa recién seca, calentita, con el puto frío que hace estos días... fue maravilloso. es un tipo de magia que sólo tiene un sitio como ese.

yo siento algo muy fuerte por las lavanderías. no es sólo que huelan increíble, es que tienen mucho misticismo. siento que hay cosas que sólo pueden pasar ahí, que hay sentimientos nuevos, desconocidos, que sólo puedes encontrar dentro de una lavandería. es un sitio rarísimo, porque crea un tipo de relaciones que no encuentras en ningún otro lado. sois sólo tú y la otra persona que ha decidido ir ese mismo día en ese mismo momento. habéis quedado y ninguno de los dos lo sabéis. vais a compartir el mismo espacio durante por lo menos una hora, y ninguno de los dos tenéis ni idea pero os va a cambiar la vida. te preguntarás qué parte de los reels, reproduciéndose inocentemente a todo volumen en el móvil de la otra persona, o de la moneda de diez céntimos que le vas a pedir porque la calderilla no te llega para ese kitkat de la máquina expendedora que llevas pensando en comprar los últimos quince minutos, qué parte de todo eso te va a cambiar la vida, exactamente. que dónde está lo íntimo en todo ese asunto. y la respuesta está precisamente en el hecho de que no está pasando nada, no habláis, no os miráis, no hay gestos; ni siquiera ha levantado la mirada de sus reels para darte la moneda que te faltaba. pero os estáis comunicando. la conexión que estáis formando va más allá de lo espiritual. a partir de ese momento, sois almas gemelas. y el primero en irse dejará completamente destrozado al otro, y no veas cómo duele eso.

nunca me han roto el corazón en una lavandería, pero imagino que debe ser durísimo. que la persona con la que has construido una conexión emocional y que ya le habías cogido hasta cariño se vaya de repente... a mí desde luego me mataría. supongo que al final todos esos centrifugados no significaron nada para ti. quizá no me diste esos diez céntimos por ser amable, quizá simplemente todo te daba igual. imagino que debe de sentirse algo así. yo la verdad es que no tengo ni idea, porque normalmente lavo la ropa en mi casa. pero a veces paso por delante de una lavandería y me deleito con el olor, y ese olor me cuenta historias de gente que ha pasado por allí. a veces hasta me tiento a entrar y sentarme un rato, a ver si las secadoras quieren contarme algún secreto más. pero nunca lo hago. me da miedo que alguien me rompa el corazón en una lavandería. prefiero quedarme al margen del asunto, ser un mero espectador y dejar a las lavadoras en paz, que escuchar conversaciones ajenas está mal. a veces me pregunto también qué pasaría su hubiese una tercera persona en una lavandería. ¿serían cuernos? ¿poliamor? ¿o quizá sólo un personaje secundario? quién sabe.

feliz 2026 a todos. mucho cuidado con las lavanderías este año que vienen fuertes.

martes, 30 de diciembre de 2025

la tecnología ya no mola

cuando tenía diez años me dieron mi primer móvil. sé que era demasiado temprano para tener un teléfono, pero ese año había salido el pokémon go y yo sólo tenía una tablet, así que necesitaba un dispositivo con datos para poder cazar bichos fuera de mi casa. para que dejara de tocar los huevos, mi padre me dio uno que estaría guardado en alguna caja. era un iphone 4, aún me acuerdo de él. super pequeñito, todavía tenía el botón de inicio. los iconos de las aplicaciones tenían muchas texturas y colorines, bueno, todo en aquella época tenía mucho más color que ahora. ahora todo es blanco, minimalista y cutre. es horroroso.

bueno, en realidad, el negro y el blanco no son colores. de hecho, el negro son todos los colores a la vez. el blanco no. el blanco es la ausencia total de color. ¿no es triste? a mí me parece muy triste. es como no existir. o como vivir un invierno permanente. ethan me dijo el otro día que escuchó que estas están siendo las navidades más frías desde 2010. eso también me parece horroroso.

no me gusta nada el minimalismo. no sólo es triste, es que es aburrido. ¿por qué todo el mundo quiere las cosas simples y aburridas? ¿por qué ya a nadie le gustan los estímulos? ¿es que queremos dejar que se nos pudra el cerebro o algo? se nos inculca todo el rato la necesidad de "desconectar". ¿desconectar de qué, exactamente? ¿de todas las cosas horribles que están pasando? ¿vamos a dejar que sucedan y ya está? ya nadie quiere oponer resistencia a nada, y yo pienso que es ahora cuando menos deberíamos "desconectar". si no nos enteramos de lo que pasa en el mundo, ¿entonces qué? yo no quiero estar desconectado.

quizá estoy siendo muy dramático. igual no es para tanto. pero me puede la nostalgia, y necesito que vuelvan los móviles de tapa, las nintendos, la estética de principios de siglo llena de colores y texturas divertidas, los auriculares con formas raras, los ratones transparentes con líquido y una figurita dentro, los mp3. me encantaban los mp3. siempre quise uno y nunca lo tuve. estoy cansado de ver móviles cada vez más feos y que hacen más cosas por ti. parece que somos nuestros móviles en vez de personas. parece que ya no sabemos hacer nada. ¿para qué coño necesito una ia en whatsapp? es whatsapp, joder. de momento creo que sé mantener conversaciones con otras personas. pero al paso que vamos, parece que pronto la gente perderá esa capacidad también.

a veces pienso que la tecnología ha evolucionado demasiado. deberíamos habernos quedado en los teléfonos de tapa. con lo que molan esas teclitas... nos llamamos unos a otros y punto. y jugamos al snake. y si queremos acceder a internet, pues desde un ordenador. ¿no tienes? te vas a un ciber. así es como debería de ser. yo me iría a un ciber a ver tuiter, desde luego. 

me cansa que todo sea plano y sin color. no sólo me cansa, me aterra. me da miedo porque es históricamente siempre lo mismo. uniformidad, censura, desinformación y gente domesticada y fácil de manipular. siempre justo antes del estallido de algo horrible, del comienzo de una etapa miserable para todo el mundo menos unos pocos, los de arriba. siempre son los de arriba los que mueven los hilos aunque no lo parezca. y me asusta muchísimo porque lo están haciendo de nuevo e incluso gente cercana a mí no parece darse cuenta. y es terrorífico, joder. ¿cómo pasamos de odiar a cualquiera que dijera algo racista hace unos años a que haya peña de mi edad votando a la ultraderecha? ¿cómo puede ser que estemos presenciando otra vez el auge del fascismo y que nadie haga nada al respecto? se supone que los jóvenes deberíamos rebelarnos y esas cosas, ¿dónde está la revolución que hace falta ahora mismo? si ni siquiera nosotros hacemos nada, es que estamos muy pero que muy jodidos.

tengo mucho miedo. y seguro que para muchos de vosotros es normal no tener miedo, porque no sois minorías, pero me apuesto el brazo a que hay gente a vuestro alrededor que sí lo es. una minoría no es sólo tu amigo gay. tu madre también lo es. los meterían juntos en la misma cámara de gas, probablemente. de hecho, lo raro sería que no nos metieran a todos en la misma, con la poca gente realmente privilegiada que hay en el mundo. es como ese pensamiento que tienen algunos obreros cuando defienden con uñas y dientes a sus jefes que les tienen explotados. así como ellos no van a heredar la empresa, a ti probablemente hitler no te perdonaría la vida, porque eres pobre igual que todos nosotros. o sea que quizá estaría bien protegernos los unos a los otros frente a unos millonarios que por muy bien que pienses que les caerías, no tienen ningún tipo de compasión por nadie y muy seguramente bombardearían tu casa sin pensárselo dos veces.

te preguntarás cuál es la correlación entre los teléfonos de tapa y esto. quizá no existe. pero lo que sí es cierto es que la forma en la que la tecnología está muriendo (o se le está dejando morir) es un indicador de recesión y está directamente relacionada con esta ideología que debería preocuparnos muchísimo en lugar de "desconectar" de todo. no necesitamos desconectar. necesitamos conectar unos con otros. necesitamos maximalismo, que muera el mármol, las formas rectas y el color beige. dejar la dopamina fácil, leer, estar informados. a riesgo de sonar conspiranoico, ahora mismo lo que menos nos hace falta es volvernos tontos. no puede ser que la gente ya no sea capaz ni de escribir un texto de diez líneas sin ayuda de la ia. eso también está relacionado con todo esto aunque mucha gente decida ignorarlo, porque ignorar las cosas es lo fácil. y nos gusta lo fácil, es normal. pero hay límites. uno no puede dejar que se le pudran así las neuronas. es muy triste.

no sé. me gustaría que el mundo dejara de ser una puta grisalla, la verdad. si tan solo todo volviese a tener color... aunque quizá eso también es parte de crecer. ¿será que cada año que cumples el mundo se vuelve un poco más gris, o será que por desgracia el fascismo nunca va a dejar de existir porque el ser humano es malvado por naturaleza? yo que sé. sigo queriendo un mp3. a ver si este año me compro uno por fin.

viernes, 26 de diciembre de 2025

propósitos de año nuevo y tal

no suelo ponerme propósitos de año nuevo porque por lo general no suelo cumplirlos, pero para 2026 sí que me he puesto algunos aunque seguramente no haga ni la mitad de las cosas que puse.

  1. sacarme el carné. si hubiera un wrapped de cosas que más he procrastinado en mi vida esta sin duda sería una de ellas. me da un perezón histórico y aún así es algo que me quiero quitar de encima lo antes posible. y mira que me encanta pensar en el momento de ir conduciendo con mi novio o mis amigos con la música a tope y todo pero pfff... que pereza más grande. pasapalabra.
  2. empezar una banda. esto no es nada personal con glycerine que yo les amo vale... es solo que cada uno quiere una cosa diferente y yo necesito un grupo con gente que esté tan mal de la cabeza como yo y quiera perseguir el mismo sueño. necesito escribir música, necesito producirla, necesito tocar en sitios, viajar, hacer que la gente sienta cosas al escucharme. me aburro si no lo hago y siento que se me pudre el cerebro si no escribo canciones. necesito encontrar a gente que confíe en una visión muy específica que tengo pero parece tan complicado... ¿nadie conoce a alguien que toque la batería y a alguien que toque el teclado/sinte? ¿¿¿¿¿¿¿por favor???????
  3. tener un olor característico. esto lo estoy haciendo antes de tiempo pero da igual. me autoregalé por navidad una colonia de estas caras y estoy TAN contento !!!! valió la pena cada céntimo, huele increíble... el caso es que quiero ser de esas personas que cuando entran a una habitación ya se siente su olor. intento que mi colonia del mercadona me dure más de diez minutos y al final siento que no huelo a nada. y oler a algo es muy importante. aunque hay que oler bien, a poder ser. no seáis guarros.
  4. aprobar todo. esta va a ser de las más jodidas como siga sin aprobar un puto examen de luis. hace poco me entregó un examen en el que saqué un puto cero y me dijo textualmente: "lloré". fue muy gracioso, pero en el fondo me da pena porque creo que esperaba más de mí, y me cae tan bien que no lo quiero decepcionar. toca ponerse las pilas.
  5. dejar de morderme las uñas. esta si que es jodida. no hay ni el más mínimo ápice de broma tras mis palabras cuando digo que llevo mordiéndomelas desde que tengo uso de razón, igual desde los cinco años o así. sorprendentemente todavía tengo dedos así que estoy a tiempo de parar antes de que acabe teniendo muñones. es muy importante tener dedos, sobre todo cuando te masturbas mucho.
  6. gastar menos. un poco irónico después de haberme gastado una cantidad desorbitada de dinero en una puta colonia, pero vale. gracias beca del ministerio de educación y cultura. en general tengo un problema muy grande con el dinero. me cuesta mucho ahorrar y por lo que sea eso no es muy compatible con mi desempleo. así que o paro de gastar en ropa y en comer fuera o empiezo a trabajar, y la segunda opción no sólo es complicadísima sino que además no me apetece. los que queráis podéis colaborar haciéndome bizums o invitándome a cubatas. gracias.
  7. ser un poco más sinvergüenza. cambiar hábitos de uno mismo siempre es complicado, y se nota porque este lleva siendo mi propósito de año nuevo desde hace por lo menos cinco años. tengo la mala costumbre de sentirme observado siempre y de querer impresionar a la gente en todas las interacciones sociales que tengo, como si fuera un puto bufón intentando hacer reír a un rey durante la edad media. en realidad, a nadie le podría importar menos lo que haga o deje de hacer. tengo que empezar a preocuparme menos por la percepción que tengan los demás sobre mí y entender que no estoy siendo observado por nadie, que no soy el centro de atención constantemente y que si a alguien le caigo mal o no le parezco gracioso es su problema y no el mío. si te caigo mal pues eres un pringao y ya está, así de simple. les parezco gracioso a mi novio y a mis amigos y eso es lo que importa. ya vale.
  8. ver al menos 1 peli al mes. no puede uno ir dándoselas de cinéfilo por ahí y luego no actualizar el letterbox en meses. en mi defensa, no lo hago por pereza, pero es verdad que tengo muchas pelis sin loggear, más o menos tres, que debe ser aproximadamente el total de películas que he visto este año. es otra cosa que me da mucha pereza, ver pelis, y mira que tengo una lista larga de cosas para ver y mucho tiempo libre, pero simplemente no me sale. tendré que forzarme un poco, a ver si cojo el hábito y veo más pelis, que no se puede estar estudiando audiovisuales y no tener ni puta idea de nada. menos mal que estoy en sonido y no en imagen, que sino me echarían a la hoguera cual bruja en el medievo. digo 1 peli al mes porque me conozco y tengo que ser un poco realista en cuanto a números. dios y yo sabemos que 5 películas en un mes no me las veo ni puesto de crack.
  9. usar menos el móvil. otro hábito chungo que me tiene hasta los cojones. es impresionante la cantidad de tiempo que pierdo saltando de una app a otra viendo mierdas todo el día. mi amigo dani en 2021 tenía un blackberry durísimo que tenía whatsapp y todo. encima tenía teclitas, era perfecto. echo de menos cuando la tecnología molaba. ya hablaré de eso otro día. el caso es que estoy pensando en hacer como dani y comprarme un blackberry, ponerle whatsapp y tuiter y dejar de hacer el tonto. el tuiter sí que es importante que es como leer el periódico todos los días. lo demás no es necesario. ojalá se caiga tiktok a nivel mundial un día de estos y se nos quite la tontería a todos. y de paso que se caigan todas las ias que me tienen hasta los cojones también. sois todos más tontos que una mierda. dejad de preguntarle gilipolleces a chatgpt coño preguntadme a mí que también os puedo desinformar y encima estoy buenorro. sobre la ia ya me quejaré también otro día btw.
  10. escuchar más música. también muy importante porque siento que siempre acabo escuchando lo mismo todo el rato. a mí me da miedo morirme sin haber escuchado toda la música del mundo, no puede ser que me encierre siempre en los mismos 4 grupos. hay más cosas que sé que me van a flipar y todavía no lo sé, y eso me cabrea pero también me emociona un poco. me encanta ese momento en el que escuchas a un artista o grupo por primera vez y dices: jooooooder, esto me va a cambiar la vida para siempre. es fuerte que una canción pueda cambiar tu vida, ¿no? que estés escuchando un disco de principio a fin y pienses: ¿por qué no había escuchado esto antes? ya no recuerdo cómo era mi vida antes de este disco. qué locura. me encanta ese sentimiento. necesito más música que me vuele la cabeza.
  11. crear cosas. en general. justamente ahora que el mundo se está yendo a la mierda y parece que todo el mundo es imbécil y quiere las cosas fáciles, rápidas, feas y sobre todo gratis, creo yo que es cuando esto es más necesario. quiero desarrollar eso mejor y en otro momento, pero básicamente necesito hacer cosas, todo lo que se me ocurra; escribir, pintar, hablar, componer, leer, escuchar música, grabar vídeos, cortos, documentales, dibujar, hacer conciertos, todo. necesito hacer todo lo que pueda. necesito crear. siento muchas cosas y no se me pueden quedar en el tintero. necesito expresarme de todas las maneras posibles. quiero proyectos, cosas que hacer, trabajar en cosas meramente por amor al arte. aunque eso no nos vaya a salvar de la inevitable putrefacción de todo. no quiero salvar el mundo, tampoco quiero dejarlo como estaba cuando llegué. cambiarlo, de alguna manera. bueno, como si no fuera yo alguien insignificante, en el fondo. vaya.
y ya está. ¿he sido muy coñazo? puede ser. me la pela. si cumplo al menos la mitad de estas cosas ya me doy con un canto en los dientes. confío en mi yo de 20 años, espero que no me decepcione.

jueves, 25 de diciembre de 2025

mi perro tiene un blog pero no es mi perro porque no tengo. soy yo que es peor

hola amigos dentro de mi pequeño computador.......

por si no os parecía ya lo suficientemente chapas ahora tengo un blog para soltar todo tipo de pensamientos que se me pasen por la cabeza. aviso desde ya que yo tengo muy poca vergüenza así que pido perdón de antemano por las barbaridades que podáis leer aquí. escuchamos y no juzgamos eh también os digo, que como me entere que esto anda rulando por algún lado os corto las bolingas y el pitilingo flow irene montero.

lo cierto es que llevo escribiendo desde que tengo uso de razón. antes entré a mi cuenta de google de cuando tenía como 9 años y encontré un montón de blogs de chorradas que escribía cuando era pequeño y feliz. se ve que siempre he tenido muy poca vergüenza y buena ortografía, aunque aquí no creo que la ponga mucho en práctica. pero eso, que realmente creo que siempre he tenido un "don" para escribir que no suelo mostrar a nadie porque 1 me da palo y 2 mis únicos ejemplos son las mierdas que escribía en wattpad con 13 años que gracias a dios eliminé de la faz de la tierra. pero sí vaya, que creo que un poco bien se me da.

no pretendo convertirme en escritor tampoco... it´s all for funsies and for the thrill of it, la verdad. me lo tomo como si estuviera escribiendo un diario o algo así, pero en verdad lo vais a ver todos (o no, igual os la pela... idgaf) así que no es un diario es más como si me sacaran el cerebro y lo abrieran y alguien lo grabara y lo subiera a mi cuenta de tuiter. mola.

no sé, el punto es que soy una persona que piensa mucho y que no se calla la puta boca, y como me he puesto como propósito de año nuevo pasar menos tiempo scrolleando en el móvil y más tiempo conmigo mismo pues tendré que soltar toda la carallada que pienso cada día en algún lado... igual hasta le interesa a alguien. quién sabe.

en fin, suficientemente largo me quedó esto ya. cuando cojo el flow de escribir ya no me callo más la verdad es que a mí habría que matarme o algo. besos a quien sea que esté leyendo esto os quiero !!!!!!!!