cuando tenía diez años me dieron mi primer móvil. sé que era demasiado temprano para tener un teléfono, pero ese año había salido el pokémon go y yo sólo tenía una tablet, así que necesitaba un dispositivo con datos para poder cazar bichos fuera de mi casa. para que dejara de tocar los huevos, mi padre me dio uno que estaría guardado en alguna caja. era un iphone 4, aún me acuerdo de él. super pequeñito, todavía tenía el botón de inicio. los iconos de las aplicaciones tenían muchas texturas y colorines, bueno, todo en aquella época tenía mucho más color que ahora. ahora todo es blanco, minimalista y cutre. es horroroso.
bueno, en realidad, el negro y el blanco no son colores. de hecho, el negro son todos los colores a la vez. el blanco no. el blanco es la ausencia total de color. ¿no es triste? a mí me parece muy triste. es como no existir. o como vivir un invierno permanente. ethan me dijo el otro día que escuchó que estas están siendo las navidades más frías desde 2010. eso también me parece horroroso.
no me gusta nada el minimalismo. no sólo es triste, es que es aburrido. ¿por qué todo el mundo quiere las cosas simples y aburridas? ¿por qué ya a nadie le gustan los estímulos? ¿es que queremos dejar que se nos pudra el cerebro o algo? se nos inculca todo el rato la necesidad de "desconectar". ¿desconectar de qué, exactamente? ¿de todas las cosas horribles que están pasando? ¿vamos a dejar que sucedan y ya está? ya nadie quiere oponer resistencia a nada, y yo pienso que es ahora cuando menos deberíamos "desconectar". si no nos enteramos de lo que pasa en el mundo, ¿entonces qué? yo no quiero estar desconectado.
quizá estoy siendo muy dramático. igual no es para tanto. pero me puede la nostalgia, y necesito que vuelvan los móviles de tapa, las nintendos, la estética de principios de siglo llena de colores y texturas divertidas, los auriculares con formas raras, los ratones transparentes con líquido y una figurita dentro, los mp3. me encantaban los mp3. siempre quise uno y nunca lo tuve. estoy cansado de ver móviles cada vez más feos y que hacen más cosas por ti. parece que somos nuestros móviles en vez de personas. parece que ya no sabemos hacer nada. ¿para qué coño necesito una ia en whatsapp? es whatsapp, joder. de momento creo que sé mantener conversaciones con otras personas. pero al paso que vamos, parece que pronto la gente perderá esa capacidad también.
a veces pienso que la tecnología ha evolucionado demasiado. deberíamos habernos quedado en los teléfonos de tapa. con lo que molan esas teclitas... nos llamamos unos a otros y punto. y jugamos al snake. y si queremos acceder a internet, pues desde un ordenador. ¿no tienes? te vas a un ciber. así es como debería de ser. yo me iría a un ciber a ver tuiter, desde luego.
me cansa que todo sea plano y sin color. no sólo me cansa, me aterra. me da miedo porque es históricamente siempre lo mismo. uniformidad, censura, desinformación y gente domesticada y fácil de manipular. siempre justo antes del estallido de algo horrible, del comienzo de una etapa miserable para todo el mundo menos unos pocos, los de arriba. siempre son los de arriba los que mueven los hilos aunque no lo parezca. y me asusta muchísimo porque lo están haciendo de nuevo e incluso gente cercana a mí no parece darse cuenta. y es terrorífico, joder. ¿cómo pasamos de odiar a cualquiera que dijera algo racista hace unos años a que haya peña de mi edad votando a la ultraderecha? ¿cómo puede ser que estemos presenciando otra vez el auge del fascismo y que nadie haga nada al respecto? se supone que los jóvenes deberíamos rebelarnos y esas cosas, ¿dónde está la revolución que hace falta ahora mismo? si ni siquiera nosotros hacemos nada, es que estamos muy pero que muy jodidos.
tengo mucho miedo. y seguro que para muchos de vosotros es normal no tener miedo, porque no sois minorías, pero me apuesto el brazo a que hay gente a vuestro alrededor que sí lo es. una minoría no es sólo tu amigo gay. tu madre también lo es. los meterían juntos en la misma cámara de gas, probablemente. de hecho, lo raro sería que no nos metieran a todos en la misma, con la poca gente realmente privilegiada que hay en el mundo. es como ese pensamiento que tienen algunos obreros cuando defienden con uñas y dientes a sus jefes que les tienen explotados. así como ellos no van a heredar la empresa, a ti probablemente hitler no te perdonaría la vida, porque eres pobre igual que todos nosotros. o sea que quizá estaría bien protegernos los unos a los otros frente a unos millonarios que por muy bien que pienses que les caerías, no tienen ningún tipo de compasión por nadie y muy seguramente bombardearían tu casa sin pensárselo dos veces.
te preguntarás cuál es la correlación entre los teléfonos de tapa y esto. quizá no existe. pero lo que sí es cierto es que la forma en la que la tecnología está muriendo (o se le está dejando morir) es un indicador de recesión y está directamente relacionada con esta ideología que debería preocuparnos muchísimo en lugar de "desconectar" de todo. no necesitamos desconectar. necesitamos conectar unos con otros. necesitamos maximalismo, que muera el mármol, las formas rectas y el color beige. dejar la dopamina fácil, leer, estar informados. a riesgo de sonar conspiranoico, ahora mismo lo que menos nos hace falta es volvernos tontos. no puede ser que la gente ya no sea capaz ni de escribir un texto de diez líneas sin ayuda de la ia. eso también está relacionado con todo esto aunque mucha gente decida ignorarlo, porque ignorar las cosas es lo fácil. y nos gusta lo fácil, es normal. pero hay límites. uno no puede dejar que se le pudran así las neuronas. es muy triste.
no sé. me gustaría que el mundo dejara de ser una puta grisalla, la verdad. si tan solo todo volviese a tener color... aunque quizá eso también es parte de crecer. ¿será que cada año que cumples el mundo se vuelve un poco más gris, o será que por desgracia el fascismo nunca va a dejar de existir porque el ser humano es malvado por naturaleza? yo que sé. sigo queriendo un mp3. a ver si este año me compro uno por fin.