jueves, 27 de agosto de 2026

omg u people cant do anything

estoy hasta los cojones de ver cómo la gente se vuelve cada día un poco más tonta. más que hasta los cojones estoy asustado, en realidad, porque me aterroriza pensar que hoy en día la mayoría de la gente no pueda hacer esto que estoy haciendo ahora mismo. escribir. crear algo. pero ¿qué van a crear si ni siquiera pueden pensar por sí mismos?

me siento incluso algo privilegiado por conservar más de una neurona funcional. en los tiempos que corren, no sólo es normal ser tonto e inútil, sino que parece que está mal visto no serlo. ¿cómo vas a hacer un trabajo para clase sin usar chatpgt? ¿¿¿estás loco??? ¿cómo vas a buscar información en wikipedia, como se lleva haciendo toda la vida en nuestra generación? y ya por no mencionar un libro, virgen santísima, ¡no vaya a ser que consigamos asociar dos ideas y sin querer escribamos una redacción de diez líneas! ¡¡¡no vaya a ser que por accidente formemos un pensamiento propio!!!

está de moda ser imbécil. está de moda ser un puto inútil. está de moda ser un puto vago: que nos lo haga toooooodo la IA. no me extraña que históricamente haya habido tanta esclavitud en el mundo, con lo mucho que nos encanta a los seres humanos tener a alguien (o algo, en este caso) a nuestro servicio las veinticuatro horas del día, aunque ninguno se dé cuenta de que a la larga terminará siendo al revés. el problema es que a todos nos encanta tener cosas pero no todos estamos dispuestos a sacrificar algo para tenerlas. porque siempre hace falta un sacrificio para cubrir una necesidad, y ese algo que la gente se niega a sacrificar son dos cosas muy claras: el dinero y el tiempo. las dos cosas que mueven el mundo hoy en día.

sorprendentemente, diría que a la gente le jode más perder tiempo que perder dinero. a todos los negocios hoy el día les flipa hacer carteles (horrorosos, por cierto) con IA, todos con un mismo formato, misma estructura, mismas tipografías, mismos colores y misma puta basura reutilizada que ya estamos hartos de ver porque ni siquiera es bonito, no es llamativo, no da ganas de comprar NADA a quienes lo hacen. por otro lado están las empresas que reconocen que la inteligencia artificial es una auténtica cutrez e intentan demostrar un poquito más de calidad contratando a seres humanos que diseñen su identidad. esto está muy bien pero no va a conseguir que yo empatice jamás con un empresario. aun así supongo que se agradece que no toda la publicidad hoy en día esté hecha por robots. no me encanta, sin embargo, que quieran dar el mensaje de que la IA es lo "barato" y el trabajo de un ser humano es lo "caro", porque perpetúa todavía más lo de los sacrificios que decía antes. el trabajo humano es caro porque claro, si quieres un dibujo tienes que pagarle a un artista, si quieres una animación tienes que pagarle a un animador, si quieres un cartel tienes que pagarle a un diseñador gráfico, y bla, bla, bla...

me gustaría que se pusiera de moda NO usar la IA, ya que tanto le gusta seguir las modas a todo el mundo. ¡wow, voy a comprarme estos zapatos porque esta persona famosa que no aporta absolutamente nada en mi vida se los compró el otro día! ¡me voy a poner pegatinas en la cara porque lo hizo nosequién! por el amor de dios, ¿dónde queda el hacer cosas porque os gustan de verdad y no porque las haga todo el mundo? ¿dónde queda el tener personalidad? si es que normal que cada vez la gente sea más tonta, si ya nadie tiene gustos propios siquiera. todo lo que hacéis, vuestros gustos, la ropa que vestís, la música que escucháis, TODO, o lo veis en tiktok o en su defecto lo decide chatgpt por vosotros. y es que hay gente cuya vida realmente gira alrededor de personas que se dedican única y exclusivamente a ser famosas. ese es su trabajo, ser famosas. no aportan nada, no hacen nada interesante, son famosos y ya está. su trabajo es, de hecho, no trabajar. pero no trabajar también está mal visto, claro, entonces se tienen que inventar trabajos como ser influencer. y así, sin haber cotizado un puto día y ganando diez veces más de lo que tú ganas al mes, se ríen en tu puta cara. mexan por nós e dín que chove. 

me tranquiliza, y a la vez me apena, que blogger es tan viejo que todas las veces que he escrito IA o chatgpt en esta entrada, ambas aparecen con puntitos rojos debajo. me tranquiliza saber que aún quedan lugares en internet donde todo sigue siendo como antes. me gustaría que todo volviese a ser así en algún momento. siento que todo esto tampoco nos aporta nada bueno. ¿qué tiene de bueno que cada vez los vídeos hechos con inteligencia artificial sean más realistas, o que la gente sea cada vez menos capaz de leer cualquier texto y mucho menos de entenderlo, porque chati (ew) ya lo hace por ellos? a mí me parece tristísimo. y de los que hablan con la IA como si fuese su amigo o su psicólogo mejor no hablar, yo creo que por esa gente sí que ya no hay nada que hacer.

otra cosa que me tranquiliza a medias es que supuestamente todo es un ciclo, ¿no? en algún momento todo tendrá que volver a la normalidad. me gustaría seguir vivo cuando eso ocurra. espero que a esta burbuja no le quede mucho para reventar de una vez por todas. creo que solo así podría morirme tranquilo.

domingo, 1 de febrero de 2026

¿tener un blog y ser feliz son incompatibles?

siento haber desaparecido un poco. llevo algo más de medio mes sin escribir nada, me siento casi como si hubiese abandonado a un hijo... lo cierto es que no he estado escribiendo nada, no porque no quiera, claro; yo siempre estoy pensando movidas. sino porque no he tenido tiempo. todos estos últimos días los he tenido llenos de distracciones. hace poco hablaba de cómo con el paso de los años había aprendido que en la vida no siempre tienes un montón de cosas que hacer y que a veces tienes que aburrirte y aprender a pasar tiempo contigo mismo. irónicamente, después de publicar eso la vida no ha parado de darme interacciones sociales. no me quejo, no me vienen mal; pero me preocupa que todas estas distracciones hagan que deje de pensar. no hay que dejar de pensar. nunca. pero ¿porque es cuando soy más "infeliz" que más cosas se me ocurren para escribir? ¿será que escribir me hace daño? cuando estoy muy feliz no lo hago. pero a mí escribir me encanta, no quiero dejar de hacerlo. pero no quiero ser infeliz. si tan solo supiese escribir sobre cosas felices y no fuera una persona tan melancólica, tan nostálgica...

ayer fui al cine. hacia casi un año que no iba. ¡wow! ¿cómo puede ser tan cara la cultura? y ¿cómo puede ser que me gusten tanto las pelis y que las vea con tan poca frecuencia? soy un cinéfilo de mentira y deberían banearme de letterbox. pero es que es verdad, casi nunca veo pelis y no entiendo por qué. ¿será también por falta de tiempo? no lo sé. y eso que me encanta la sensación de salir del cine después de ver una peli muy buena, de esas que te cambian la vida, que hasta te dan ganas de ser como el personaje. eso fue lo que me pasó ayer con marty supreme. no lo de querer ser como él, porque el tío es un imbécil, digo que la peli es tan buena que me han dado ganas de jugar al pingpong. aunque no sé si se me daría especialmente bien.

también me ha recordado por qué llevo queriendo dedicarme al mundo audiovisual toda mi vida. tengo ganas de crear cosas, en general, pero siento que no estoy haciendo nada por cumplirlo. siento que me propongo mil cosas y nunca hago nada. ¿os acordáis del propósito de año nuevo de dejar de morderme las uñas? pues he fallado. supongo que seguiré intentándolo. tengo todo el año. malo será. también quiero hacerme el piercing de la ceja, y varios tatuajes. hoy estuve pensando cuáles y dónde me los haría, pero ni siquiera eso tengo claro. no tengo nada claro. me siento tan raro que hasta me he quitado el septum sólo porque pensé que ya no me queda tan bien como cuando tenía dieciséis años. quizá me lo vuelvo a poner. no sé. quiero tatuarme con tinta de colores. quiero tatuajes en rojo, en verde, en morado, en azul. en azul sobre todo. últimamente es mi color favorito. el azul eléctrico, en concreto. me dice muchas cosas. pero ay, tengo tantas ganas de tener tatus de colores que me preocupa un montón ser alérgico, porque al parecer muchísima gente lo es, y yo no soy alérgico a nada, así que por estadística seguro que me toca. en realidad creo que soy alérgico al kiwi. pero me da igual. me gustan tanto los kiwis que me los como aunque me pique muchísimo la lengua.

ya que hablo de tatuajes, hay otras dos cosas. la primera es que en realidad me da mucho miedo tatuarme, porque duele mucho. a ver, no, pero a mí me duele mucho porque tengo el umbral del dolor muy bajo. además, nunca he experimentado tatuarme en un estudio, entonces no sé cuánto duele. y no me gusta llorar delante de gente que no conozco. ¿y si lloro? la única experiencia que conozco es la de un ex tatuándome a handpoke en el suelo de su cuarto a las tres de la mañana. y eso dolió horrores. ¿a máquina dolerá más? todo me preocupa. pero necesito pintarrajearme todo el cuerpo, joder. no sé. ya veré.

la otra cosa es que con todo este rollo pensé: ¿y si me compro una máquina y aprendo a tatuar? pros: podría tatuarme a mí mismo, tardar el tiempo que sea necesario, llorar todo lo que quiera, retocármelos si hace falta y hasta podría tatuar a mis amigos o incluso sacarme un dinerillo tatuando a peña. contras: siento que se me daría fatal y me pondría muy nervioso y la cagaría un montón. y la verdad es que no quiero cagarla, más que nada porque son cuerpos de otras personas, ¿quién soy yo para intervenir en ellos? me parecería loco que alguien se dejara tatuar por mí sabiendo que puedo hacerlo mal y que la prueba de ello quedará para siempre en su cuerpo y en mi conciencia. pero nadie nace aprendido, ¿no? tal vez podría aprender. sería guay. o no. o quizá debería seguir dedicándome a escribir movidas y ya. o callarme. no sé.

si abro mi negocio de tatuajes os aviso para quien quiera pedir cita, supongo. ojalá no desaparecer otro mes entero. ojalá no me sienta tan bien como para que no se me ocurra nada sobre lo que escribir, pero ojalá no me sienta tan mal. un término medio tirando a bien yo creo que va guay de momento.

martes, 13 de enero de 2026

cuando un sitio del pasado se convierte en una silla eléctrica, y cuando deja de serlo

me parece muy bonita la intimidad de tener un sitio especial con otra persona. me refiero a los "donde siempre", lugares que frecuentas mucho con alguien que es especial e importante para ti con quien ya has llegado a ese punto de una relación en la que tenéis sitios, espacios, entornos que ya se hacen vuestros y de nadie más, incluso si hay más gente en ellos. me gustaría, sin embargo, que no fueran un arma de doble filo. porque ¿qué pasa cuando la conexión entre esas dos personas se rompe? ¿quién se queda con la custodia de ese sitio ahora?

yo, por suerte o por desgracia, he tenido muchos "sitios especiales" con diferentes personas. amigos, parejas, ¿qué más da? es igual de doloroso perder a un amigo que a un novio, a veces incluso más, aunque todo el mundo opine lo contrario. a nadie le gusta pararse a pensarlo demasiado porque saben que no es cierto. en fin. que he tenido muchos. y que tantos sitios sean "tu sitio" con otra persona es bonito, sí, hasta que todo se acaba y te das cuenta de que lo único que has hecho es coleccionar minas terrestres, y que ahora no puedes moverte porque cualquier paso en falso hará que todo salte por los aires. de repente una ciudad entera se convierte en una mazmorra llena de trampas, y esas trampas son recuerdos, y los recuerdos te ponen ansioso y te dan náuseas, escalofríos y mareos que, quieras o no, te dejarán en evidencia. y no sé si es peor hacerlo delante de esa persona en ese sitio que tenías intención de evitar, o avergonzarte tú sólo al entrar ahí y casi convertirte en un murciélago, diminuto y frágil, desmoronándote solo mientras la gente ve como te chocas repetidamente contra el cristal, tratando desesperadamente de escapar de ahí lo antes posible para no humillarte más, mientras todo el mundo se gira a mirarte y se ríen, todos se ríen y te señalan con el dedo y cuchichean. es posible que esa segunda opción sea la peor, porque de todas formas la persona a la que intentas evitar probablemente ya te ha hecho sentir humillación antes.

ayer fui a uno de estos lugares, uno al que solía ir mucho con un grupo de personas de los que gracias a dios ya no sé nada. y aún así, pese a no saber nada, a veces pareciera que siguen ahí, como una mosca zumbando detrás de mi oreja. honestamente solía prestarle más atención a ese zumbido de la que me gustaría admitir, pero hace ya bastante tiempo de eso; desde hace un buen rato solo escucho el silencio de una paz que sólo te da el rodearte de buenos amigos. y cuando ese zumbido vuelve de repente, porque esta ciudad es diminuta a pesar de sus larguísimas distancias, lo ignoro y ya está. no era tan difícil al final. pero al principio se hace tan cuesta arriba...

la cosa es que creo que ayer curé algo dentro de mí. una herida que estaba tan, pero tan profundamente dentro de mi cuerpo que ya ni siquiera me acordaba de habérmela hecho. pero parece que ahí estaba. no me considero una persona valiente, pero supongo que algo me poseyó ayer para decidir llevar ahí a nuevos amigos, personas que ni siquiera sabían de la existencia de este sitio. supongo que es lo que me sale hacer siempre: cuando quiero mucho a alguien siento la necesidad de enseñarle todo mi mundo, todo lo que se ha perdido antes de aparecer por casualidad en mi vida. ¿no es lo que hace todo el mundo? quizá no. no sé. pero el caso es que fui, y por primera vez en más o menos dos años, no se sintió como si me estuviesen apuntando con un arma todo el rato. y no voy a decir que no me estuviese comiendo vivo la ansiedad antes de ir, porque estaría mintiendo. pero no había ninguna silla eléctrica esperándome allí. no había nada. no pasaba absolutamente nada. estaba acompañado de buenos amigos, riéndome mucho, tranquilo. no pasé por ningún tipo de psicosis. debo decir que se me hizo bastante extraño.

no exagero cuando digo que hay sitios de esta ciudad a los que todavía no soy capaz de ir, porque muchas veces vivir aquí se siente literalmente como si me estuviera persiguiendo un león. por eso cuando no estoy aquí estoy mucho más tranquilo. pero es mi ciudad, no puedo escapar de ella porque siempre va a haber algo que me ate a este puto sitio, sea lo que sea. que la vida haya decidido ponerme a gilipollas, llamémosles por lo que son, en mi camino no quiere decir que no me haya encontrado y vaya a encontrarme con gente que caminaría conmigo incluso si no les digo a dónde voy. no pueden seguir atormentándome y jodiéndome sitios y experiencias personas de las que ya no sé absolutamente nada y que no podrían ser más insignificantes para mí ahora mismo, joder, no puede ser. 

voy a ir a estos sitios lo más recurrentemente posible, con quien sea. que sea mi presencia la que atormente a otra persona, a mí dejadme en paz. ya no oigo zumbidos. probablemente volveré a oírlos en un futuro, pero porque tendré acúfenos, porque estudio sonido y me voy a quedar sordo dentro de poco. y si me tengo que sentar en la silla eléctrica me sentaré, y que me manden las descargas que quieran. me da igual. ¿después de todo esto? mi cuerpo aguanta eso y mucho más.

domingo, 11 de enero de 2026

empatizando hasta con las estaciones de buses

es domingo y estoy en la estación de buses de coruña esperando mi bus a vigo. sale a las 20:00, pero yo si no llego una hora antes a todas partes parece que me voy a morir o algo. en fin. pienso mucho en las estaciones de buses y de trenes, y en los aeropuertos, porque son sitios que la gente usa para llegar a otros sitios. me dan un poco de pena. ¿se sentirán utilizados los aeropuertos? aunque yo no estoy en ningún aeropuerto ahora mismo. ¡quién me diera! el caso es que pensar en esta estación de buses me hace ser super consciente de repente del hecho de que cada persona tiene su vida. lo cual es evidente, claro, pero es como que de repente me golpea de lleno esa sensación rara que leí el otro día que al parecer tiene un nombre en inglés. voy a buscarlo.

sonder: the awareness that other people all have their own complex set of feelings and experiences”. así decidió definirlo alguien en inglés. básicamente, la consciencia repentina de que no eres el main character, de que el resto de la gente en el mundo no son actores ni nada así, sino que tienen sus propios cerebros y pequeños pensamientos, y preocupaciones, y sueños, e incluso vidas enteras de las que no tienes ni idea porque para ti son sólo desconocidos que ves por la calle, pero la cosa es que tú eres exactamente lo mismo para ellos. dicho así quizá mola un poco, porque me encanta no saber nada de nadie y que nadie sepa nada de mí. pero al mismo tiempo me encantaría poder saberlo todo sobre todo el mundo, todo lo que piensan y viven y sienten. no en plan cotilla, o quizá sí…

pero vaya, que el sonder este lo estoy sintiendo bastante ahora mismo. y joder, tengo las manos heladas. es que es fácil saber a dónde va toda esta gente, no hay más que ver a qué autobús se suben para hacerte una idea. pero, ¿qué harán al llegar? ¿irán a casa o estarán yéndose de casa? ¿a quién irán a ver? ¿a sus padres, a su pareja, a sus compañeros de piso? ¿y por qué irán? sus motivos tendrán, claro, pero yo no puedo evitar preguntarme todas estas cosas que no me incumben en absoluto porque no me debería incumbir ninguna vida que no sea la mía.

y ¿cuando yo me suba a mi bus? ¿alguien se preguntará a dónde voy yo? ahora ya ha pasado un rato, hasta me he encontrado con un compañero de clase, y estoy sentado en el bus. es más, ya hemos salido de la estación. ahora que mi bus ya no está, ¿alguien me echará de menos? ojalá que sí. yo también me encariño de desconocidos solo porque me parecen majos a veces. pero bueno, ya es de noche. son las ocho de la tarde y ya es de noche. me parece horroroso, odio el horario de invierno, pero de todas formas dedicaré todo el viaje a mirar por la ventana escuchando música y luciendo misterioso. si alguien se atreve a sentarse a mi lado soy capaz de morderle.

es curioso que un autobús me transmita tanta hostilidad y tanta paz al mismo tiempo. la hostilidad viene porque en cualquier momento alguien podría sacar una pistola y secuestrarnos a todos. nada asegura que al conductor no se vuelva loco y estrelle este autobús ahora mismo. la paz viene porque todos los que estamos aquí confiamos en que nada de eso va a pasar. durante las dos horas y media de trayecto hasta vigo, dejamos de ser desconocidos y formamos una relación algo más estrecha. no es como lo de las lavanderías que decía hace poco, es más formal. como un acuerdo colectivo de que no vamos a empezar a matarnos y comernos vivos los unos a los otros, sino que cada uno llegará a su destino sano y salvo.

pero ¿qué nos lleva a confiar tanto en el resto de personas de este autobús? ¿qué nos lleva a creer que vamos a llegar enteros a casa? yo creo que es el sentimiento de humanidad que se respira en este vehículo sin ventanas. el sonder otra vez. que no soy el único, que a todos de repente nos golpea la sensación de que cada una de estas personas vive su propia realidad y tiene sus propios problemas, pensamientos, aficiones, sueños, sentimientos. hay tantas vidas vividas en este bus. unas más largas que otras, pero todos estamos experimentando el estar vivos, probablemente por primera vez. igual algunos no. igual algunos ya llevan varias vidas, como un gato. no hay manera de saberlo. no creo ni que ellos mismos lo sepan. ¿y si yo también he vivido varias vidas diferentes antes de esta?

ahora ya me he metido yo solo la paranoia en el cuerpo y estoy completamente convencido de que cuando menos me lo espere el conductor va a estrellar el bus contra la estación de santiago. honestamente, yo también lo haría. espero que no pase, de todas formas. me gustaría llegar sano y salvo a mi casa, que mañana tengo clase.