yo, por suerte o por desgracia, he tenido muchos "sitios especiales" con diferentes personas. amigos, parejas, ¿qué más da? es igual de doloroso perder a un amigo que a un novio, a veces incluso más, aunque todo el mundo opine lo contrario. a nadie le gusta pararse a pensarlo demasiado porque saben que no es cierto. en fin. que he tenido muchos. y que tantos sitios sean "tu sitio" con otra persona es bonito, sí, hasta que todo se acaba y te das cuenta de que lo único que has hecho es coleccionar minas terrestres, y que ahora no puedes moverte porque cualquier paso en falso hará que todo salte por los aires. de repente una ciudad entera se convierte en una mazmorra llena de trampas, y esas trampas son recuerdos, y los recuerdos te ponen ansioso y te dan náuseas, escalofríos y mareos que, quieras o no, te dejarán en evidencia. y no sé si es peor hacerlo delante de esa persona en ese sitio que tenías intención de evitar, o avergonzarte tú sólo al entrar ahí y casi convertirte en un murciélago, diminuto y frágil, desmoronándote solo mientras la gente ve como te chocas repetidamente contra el cristal, tratando desesperadamente de escapar de ahí lo antes posible para no humillarte más, mientras todo el mundo se gira a mirarte y se ríen, todos se ríen y te señalan con el dedo y cuchichean. es posible que esa segunda opción sea la peor, porque de todas formas la persona a la que intentas evitar probablemente ya te ha hecho sentir humillación antes.
ayer fui a uno de estos lugares, uno al que solía ir mucho con un grupo de personas de los que gracias a dios ya no sé nada. y aún así, pese a no saber nada, a veces pareciera que siguen ahí, como una mosca zumbando detrás de mi oreja. honestamente solía prestarle más atención a ese zumbido de la que me gustaría admitir, pero hace ya bastante tiempo de eso; desde hace un buen rato solo escucho el silencio de una paz que sólo te da el rodearte de buenos amigos. y cuando ese zumbido vuelve de repente, porque esta ciudad es diminuta a pesar de sus larguísimas distancias, lo ignoro y ya está. no era tan difícil al final. pero al principio se hace tan cuesta arriba...
la cosa es que creo que ayer curé algo dentro de mí. una herida que estaba tan, pero tan profundamente dentro de mi cuerpo que ya ni siquiera me acordaba de habérmela hecho. pero parece que ahí estaba. no me considero una persona valiente, pero supongo que algo me poseyó ayer para decidir llevar ahí a nuevos amigos, personas que ni siquiera sabían de la existencia de este sitio. supongo que es lo que me sale hacer siempre: cuando quiero mucho a alguien siento la necesidad de enseñarle todo mi mundo, todo lo que se ha perdido antes de aparecer por casualidad en mi vida. ¿no es lo que hace todo el mundo? quizá no. no sé. pero el caso es que fui, y por primera vez en más o menos dos años, no se sintió como si me estuviesen apuntando con un arma todo el rato. y no voy a decir que no me estuviese comiendo vivo la ansiedad antes de ir, porque estaría mintiendo. pero no había ninguna silla eléctrica esperándome allí. no había nada. no pasaba absolutamente nada. estaba acompañado de buenos amigos, riéndome mucho, tranquilo. no pasé por ningún tipo de psicosis. debo decir que se me hizo bastante extraño.
no exagero cuando digo que hay sitios de esta ciudad a los que todavía no soy capaz de ir, porque muchas veces vivir aquí se siente literalmente como si me estuviera persiguiendo un león. por eso cuando no estoy aquí estoy mucho más tranquilo. pero es mi ciudad, no puedo escapar de ella porque siempre va a haber algo que me ate a este puto sitio, sea lo que sea. que la vida haya decidido ponerme a gilipollas, llamémosles por lo que son, en mi camino no quiere decir que no me haya encontrado y vaya a encontrarme con gente que caminaría conmigo incluso si no les digo a dónde voy. no pueden seguir atormentándome y jodiéndome sitios y experiencias personas de las que ya no sé absolutamente nada y que no podrían ser más insignificantes para mí ahora mismo, joder, no puede ser.
voy a ir a estos sitios lo más recurrentemente posible, con quien sea. que sea mi presencia la que atormente a otra persona, a mí dejadme en paz. ya no oigo zumbidos. probablemente volveré a oírlos en un futuro, pero porque tendré acúfenos, porque estudio sonido y me voy a quedar sordo dentro de poco. y si me tengo que sentar en la silla eléctrica me sentaré, y que me manden las descargas que quieran. me da igual. ¿después de todo esto? mi cuerpo aguanta eso y mucho más.
que lindo adri, tu ciudad y todos sus sitios son tuyos y de nadie más... me alegra mucho que hayas desactivado la minas y puedas ir a esos sitios otra vez con personas que sí te quieren 💗 me tienes que llevar btw
ResponderEliminarte llevo conmigo a donde sea amor te quiero mucho
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarme alegro que hayas podido superar lo que estos sitios te hacían sentir como tal , y que ahora estes mucho mas tranquilo .
ResponderEliminarTanta razon, cuando encontramos a alguien tenemos esa pequeña nesecidad de mostrarle nuestro mundo
ResponderEliminar